La Amazona Tartésica de la necrópolis de la Angorrilla


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Por Georgeos Díaz-Montexano

Llevaba tiempo esperando un hallazgo como este. Varias leyendas y “mitos” de autores árabes colocaban el país de origen de las Amazonas en “La Isla de Andalus” (nombre dado a Iberia, especialmente Andalucía), o bien en el norte de Marruecos, y autores mucho más antiguos como Diodoro Sículo y Dionisio de Mytelene, ubicaron el imperio de las Amazonas en el extremo occidente de Libia, junto a las costas Atlánticas, y narraron -siempre según autores más antiguos- cómo estas se enfrentaron a los Atlantes mismos, quienes también tenían sus dominios en estos mismos parajes del Occidente de Libia e Iberia, en una isla muy próxima. A lo anterior se sumaba el hallazgo en Écija de la única estatua romana de una Amazona hallada en el extremo Occidente.

Todo ello me me llevó a considerar que de algún modo, al menos en el suroeste de Iberia, la región más cercana a Libia (África), pudieron existir mujeres guerreras, especialmente diestras en el manejo del arco (Véase el capítulo sobre las Amazonas en el tomo I del Epítome de la Atlántida Histórico-Científica www.AtlantidaHistorica.com).

En cualquier caso, si las Amazonas existieron realmente (lo cual creo más que posible), es lógico suponer que de algún modo llegaran a tener relación (bien por vía pacífica o bélica) con pueblos de la Edad del Bronce del suroeste de Iberia, especialmente de los territorios tartésicos, por ser estos los más cercanos al extremo noroccidental de la antigua Libia, donde las Amazonas, bien en una isla muy próxima a las costas líbico-mauretanas o en una región costera de la misma Libia, tuvieron su país y metrópolis.

Os dejo con esta maravillosa noticia que enriquece más aún la gloriosa y enigmática historia de la antigua Iberia y estimula nuestra imaginación al soportar de algún modo narraciones o leyendas que siempre han sido consideradas como meros “mitos” o “cuentos” inventados por autores griegos.

Fuente: http://www.diariodesevilla.es/article/sevilla/1949121/enigma/la/amazona/tartesica/la/angorrilla.html

Foto ampliada de la Amazona de Écija. Ver foto >>>

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¿Dónde se hallaba el más esplendoroso palacio de Iberia y quién era su rey? Descifrando un enigma


¿Dónde se hallaba el más esplendoroso palacio de Iberia y quién era su rey?

Descifrando un enigma

Por Georgeos Díaz-Montexano

Reconstrucción de Ilipa Magna (Alcalá del Río, Sevilla).

Reconstrucción de Ilipa Magna (Alcalá del Río, Sevilla).

A propósito de mi anterior artículo1 sobre el esplendoroso palacio de cierto rey de Iberia, del que la historia académica consensuada, apenas quiere hablar, y de acuerdo a la revisión de las fuentes primarias escritas que he estado realizando sobre los reyes de Iberia mencionados como tales en los mismos tiempos en que los romanos comenzaban sus andaduras por la península, encuentro que hay unos pocos candidatos como el rey del magnífico palacio al que se refiere Polibio, comparable a los más lujosos de los tiempos pretéritos, y donde hasta las cráteras para contener simple vino de cebada o cerveza eran de oro y plata.

En la referencia de Polibio -citada por Ateneo de Naucratis- no se menciona el nombre de tal rey, solo se dice que era un rey (gri. basileôs) ibero o hispano, o sea, en el sentido de cierto rey de Iberia. Por tanto, descartando que fuera un príncipe o un duque (los otros dos términos usados para referirse a importantes personajes de la nobleza o casta guerrera de Iberia), expongo a los posibles candidatos, por ser estos los únicos mencionados como regulus (lat.) o basileos (gri.).

Según las fuentes clásicas grecolatinas, solo… [Descargar en PDF el resto del artículo en: https://georgeosdiazmontexano.files.wordpress.com/2015/01/rey-del-palacio.pdf]

ADDENDA

Los nombres de los reyes turdulo-turdetanos a todas luces parecen indoeuropeos. En un próximo artículo intentaré explicar la etimología de cada uno, pero sirva como adelanto que el nombre del mismo poderoso rey turdulo-turdetano, Culca (Kulka), Culcha (Kulja) o Colicas (Kolikas) como dice el mismo Polibio, podría tener su etimología en una antigua voz indoeuropea que precisamente daba nombre a un tipo de vasija que en su origen sería como una copa y que posteriormente dio origen al término griego, külix/külikos (kylix).

De modo que el nombre del rey Culca vendría a significar algo así como “El de las (muchas) Copas, Cráteras o Vasijas”, probablemente aludiendo a sus innumerables copas, cráteras o vasijas de oro y plata, tal como se describe en el pasaje de Polibio con relación al rey del esplendoroso palacio semejante al de Menelao y tan lujoso como el de los Feacios. Tal etimología no debería sorprender, pues es del mismo tipo que la del nombre de Argathonios: “El de la (mucha) Plata”.

Proto-IE: *kulik’-, -g’-
Meaning: a k. of vessel
Old Indian: kulija- n. `a particular vessel’
Old Greek: kǘlik-s, -ik-os f. (/m.) `Trinkschale, Becher’
Russ. meaning: сосуд
References: WP I 442
Proto-Altaic: *kòrke

Nostratic: Nostratic

Eurasiatic: *ḳVrḳV
Meaning: a k. of vessel
Indo-European: *k(‘)rōuk(‘)-, -g(‘)- сосуд (кружка)
Altaic: *kòrke вид сосуда
Dravidian: *kur-k-
Comments: Cf. PNC *q̇wVrq̇_V.
References: Suggested by V. Glumov.
Meaning: a k. of vessel
Russian meaning: вид сосуда
Turkic: *Körke
Mongolian: *korgu
Tungus-Manchu: *kurke
Korean: *kúkì
Comments: A good common Altaic root, denoting some kind of big vessel (used as a measure of weight in the Eastern area).
Mi reconstrucción etimológica del nombre de Culca sería entonces: *Kulkas o *Kulikas, “El de las (muchas) Copas, Cráteras o Vasijas”.

El esplendoroso palacio de cierto rey de Iberia del que la historia académica consensuada apenas quiere hablar.


Lienzo parcial de una antiquísima muralla o pared de aparejo de sillería ciclópea de alguna gran edificación prerromana. Ibros, Jaén.
Lienzo parcial de una antiquísima muralla o pared de aparejo de sillería ciclópea de alguna gran edificación prerromana. Ibros, Jaén.

El esplendoroso palacio de cierto rey de Iberia del que la historia académica consensuada apenas quiere hablar.

Por Georgeos Díaz-Montexano

Una referencia de Polibio -citada por Ateneo de Naucratis- sobre una gran mansión o palacio de un rey de Iberia, constituye una de las más preciosas referencias sobre el esplendor y riqueza de algunos pueblos de Iberia. La referencia no ofrece indicación precisa del lugar donde se hallaba tan grandiosa edificación, pues solo se usa el término “de cierto rey ibero”, y como es sabido, Polibio usa el término ibero en muchas ocasiones como un genérico para referirse a los habitantes de Iberia, como sinónimo de hispano, y no necesariamente solo para referirse a los íberos como tal. Por ello es que algunos autores han defendido varias localizaciones dentro de la península ibérica para tal esplendorosa mansión, de las cuales me parece más convincente la que propone se trataría de algún palacio de la Turdetania, debido a la más que referenciada celebridad de esta región de Iberia, por su esplendor y riqueza, especialmente en oro y plata, tal como se describe en la cita.

En cuanto al valor de la referencia, y dando por sentado que Ateneo no se la inventó (pues no hay razón alguna para suponerlo), no olvidemos que Polibio es una fuente de primera mano que recogió sus informaciones directamente, pues a diferencia de muchos otros importantes autores que escribieron sobre las antigüedades de la península, él si estuvo en Iberia.

La cita en cuestión pertenece a un pasaje donde Ateneo de Naucratis recurre a Polibio, tras hablar de la gran mansión o palacio del rey Menelao, y especialmente de la magnificiencia de los descritos por Homero en sus obras, en concreto de los ricos Feacios (Feakios) que habitaban en la misteriosa isla mencionada en griego como Skhería o Sxería (pronunciado: Sjería), que en español se ha venido transcribiendo erróneamente como Esqueria.

Así dice Ateneo:

“Οἴκων μὲν οὖν λαμπρότατος ὁ Μενελάου. Τοιοῦτον δέ τινα ὑφίσταται τῇ κατασκευῇ καὶ λαμπρότητι 〈οἵανπερ〉 Πολύβιος Ἴβηρός τινος βασιλέως οἰκίαν· ὃν καὶ ἐζηλωκέναι λέγει τὴν τῶν Φαιάκων τρυφὴν πλὴν τοῦ τοὺς κρατῆρας ἐν μέσῳ τῆς οἰκίας ἑστάναι πλήρεις οἴνου κριθίνου, ἀργυροῦς ὄντας καὶ χρυσοῦς…” [16d] (ΑΘΗΝΑΙΟΥ ΝΑΥΚΡΑΤΙΤΟΥ ΔΕΙΠΝΟΣΟΦΙΣΤΩΝ, Lib. I, 16d, o, Deipnosophistai, I, 28, 18).

“El palacio de Menelao fue el más brillante de su tiempo, mas (Polibio) presenta como ejemplo un palacio semejante en construcción y esplendor de cierto rey de Iberia que emula -dice- con la suntuosidad de los Feacios, excepto que las cráteras repletas de vino de cebada que se hallan colocadas en medio de la mansión son de oro y plata…” [16d] (Traducción de Georgeos Díaz-Montexano, 1998).

La referencia deja claro que la mansión o palacio de un rey de Iberia que pone Polibio como ejemplo, no solo era semejante en construcción y esplendor al de Menelao, que es un palacio de los tiempos micénicos, y al de los Feacios, también de los mismos tiempos, sino que hasta las cráteras destinadas a contener vino de cebada, seguramente cerveza, del citado palacio de Iberia eran de oro y plata.

Tal indicación parece remarcar la extrema riqueza de este rey de Iberia, que nos recuerda lo mismo que ya dijeron otros autores sobre la riqueza de los Tartessios y Turdetanos y de cómo estos hasta los pesebres para los animales los construían de plata, a la par que evidencia que los ricos habitantes de Iberia (al menos uno de sus reyes), tenían edificaciones suntuosas que solo eran equiparables con las más antiguas y legendarias de los tiempos micénicos, celebradas en los escritos del más célebre de los poetas trágicos, el gran Homero.

Me queda claro que tal palacial mansión del innominado rey de Iberia, no sería de simples escombros, rocallas, barro o adobe y techos de paja, como nos pintan siempre esos historiadores y arqueólogos nuestros que tanto complejo de inferioridad padecen y tanta vergüenza sienten por el pasado remoto de Iberia. En realidad, tal palacio sería -de acuerdo a lo que se deduce por la cita de Polibio- una sólida edificación pétrea (probablemente de aparejo ciclópeo o grandes sillares), tan grandiosa y espectacular como un viejo palacio de los tiempos micénicos, y tan esplendoroso como el palacio del rey Menelao de la Ilíada y el palacio de Alkínoo, rey de los también legendarios adoradores de Poseidón, los Feakios.

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