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¿Descubierta la isla Atlantis? Descubrimientos recientes de geología marina.


Estudios recientes de geología marina podrían contribuir al desciframiento final del enigma de la Atlántida.

Barbate, Spain, Scientific Atlantology International Society (SAIS), Press Office, April/27/ 2016.

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La masa de tierra sumergida que conformaría la isla está representada en color azul.

Estudios recientes de geomorfología marina realizados por científicos españoles y portugueses, confirman la existencia de una masa de tierra continental sumergida en el Atlántico, justo delante del Gibraltar (Columnas de Hércules), entre Iberia y Marruecos, en la misma parte del Atlántico donde Platón (a través de los apuntes que su tío-pentabuelo Solón trajo de Egipto) emplazaba el comienzo de la isla Atlantis por su parte nordeste. Exactamente en la misma zona donde el escritor y experto en atlantología histórico-científica, Georgeos Díaz-Montexano, Atlantology Advicer for National Geographic Channel y Accepeted Member of The Epigraphyc Society, ha estado indicando durante las dos últimas décadas que se hallarían los restos de la isla Atlantis, si es que esta había existido realmente.

Ahora, gracias a las más recientes investigaciones oceanográficas, ya es posible defender que en el pasado existió en el golfo Atlántico o Golfo de Cádiz una tierra con la misma base continental geomorfológica presente en las sierras del Suroeste de Iberia y en las de la vecina región de Marruecos y el Atlas. Una masa de tierra cuya forma coincide casi exactamente con la de una legendaria isla que fue representada justo delante de un estrecho (que bien podría ser el mismo de Gibraltar) en antiguos mapas egipcios del “inmenso mar occidental de color verde azulado y de aguas frías”, situado en la región del Ocaso, y que remontan a casi cuatro mil años.

Tal como ha publicado Díaz-Montexano en varios de sus más de treinta libros sobre atlantología histórico-científica, tal isla de los antiguos mapas egipcios es denominada -en jeroglíficos egipcios, hieráticos y cursivos- como “Isla de los Dioses”, en egipcio: iw nTr.w (Iu Necheru). Mientras que en algunos papiros es descrita como la isla donde surgieron “los primeros dioses primigenios” y la isla del “dios de las aguas” (¿Poseidón?).

En los ocho primeros mapas, creados entre finales las Dinastía XI y mediados de la XII (Imperio Medio), junto a la citada isla y su denominación como iw nTr.w“Isla de los Dioses”, se escribió un texto donde se lee: “Éste es el inmenso mar verde azulado de aguas frías, cuyo largo y ancho no conocía ni siquiera Osiris”. Una descripción que bien podría referirse al Océano Atlántico, teniendo en cuenta que tales mapas representan las paradisíacas regiones insulares del Occidente, las islas de Hetep (Islas de la Felicidad, la Paz, las Ofrendas, la Fortuna, el Ocaso, etc.) y el Amenti (El occidente).  Dominios en los que el dios Osiris tenía su cuna, morada y trono.*

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Arriba dos de los ochos mapas primigenios del Imperio Medio (con más de 3.800 años de antigüedad) de las fértiles regiones insulares paradisíacas del Hetep y el Amenti, en los dominios occidentales de la región del Ocaso y reino de Osiris, Atum, y Schu (el dios que los griegos asimilaron con Atlas), entre otras divinidades primigenias. Nótese como la forma (representada muy esquemáticamente) de la “Isla de los Dioses” (iw nTr.w) es casi la misma que la que conforma la masa de tierra firme continental sumergida frente al Estrecho de Gibraltar, entre Iberia y Marruecos, confirmada y delineada en tiempos muy recientes gracias a las nuevas tecnologías aplicadas en los estudios oceanográficos y de geomoforlogía marina. Una forma que como puede apreciarse es más ancha por el Norte que por el Sur, donde termina en punta, y arqueada hacia el lado del Oeste. Casi parece una representación de todo el continente norteamericano desde América del Norte hasta América del Sur, salvo que esta masa de tierra es mucho más pequeña y se halla (como en los mapas egipcios) justo delante de Gibraltar, entre Iberia y Marruecos, no del otro lado del Atlántico.

Sólo queda ahora poder determinar la verdadera antigüedad de tal tierra o posible isla sumergida. Si resultara que esta ya está emergida desde hace cientos o millones de años, obviamente no podría tratarse de la misma isla Atlantis. No obstante, estudios recientes (en proceso de edición) ya han permitido demostrar que al menos el sector más septentrional de la misma estaría aún emergida hace tan solo unos 6.000 o 5.000 años, cuando ya florecía la gran cultura megalítica atlántica y durante los inicios del Calcolítico en Iberia, cuando ya se construyen ciudades circulares concéntricas, alternando canales o fosos circulares (que se inundaban con agua) con anillos de tierra como espacios inter-fosos. El mismo patrón urbanístico descrito en el Critias de Platón para la metrópolis o capital sagrada de la isla Atlantis, cuyos ejemplos más espectaculares tenemos en dos sitios de la península ibérica: Marroquíes Bajos, en el barrio norte de la ciudad de Jaén, y Perdigões en Reguengos de Monsaraz, Portugal.

¿Pirámides atlánticas?

En una parte de esta tierra sumergida Georgeos Díaz-Montexano ha descubierto tres grandes estructurales piramidales que no han sido reportadas como montañas submarinas. Estas tres estructuras piramidales son de base cuadrangular, y por tanto, similares al tipo de pirámide egipcia conocida como “pirámide perfecta”, o “pirámide clásica” del Imperio Antiguo, o sea, la pirámide de base cuadrangular con lados inclinados rectos que convergen en un vértice, como las tres grandes pirámides de la meseta de Guiza en Egipto.

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Algunas vistas de las enigmáticas estructuras piramidales de base cuadrangular según batimetrías realizadas con varias técnicas. 

Lo más sorprendente sería el hecho de que estas tres estructuras piramidales de la citada tierra o isla sumergida frente a Iberia y Marruecos, también presentan sus lados orientados a los cuatro puntos cardinales, así como que las tres están alineadas casi en un mismo eje (Este-Oeste). Las dos más grandes, casi del mismo tamaño, aunque una parece algo menor en altura (la del medio), y la tercera, considerablemente menor que las dos anteriores y algo fuera del eje de las dos mayores.

Es decir, que presentan casi la misma relación de  tamaño y posición (entre ellas) que presentan entre si las tres célebres pirámides de los faraones Kheóps (Jufuy), Khefren (Jefre) y Mykerinos (Men-kau-re). Con la diferencia notable de que estas tres posibles pirámides que Díaz-Montexano cree haber descubierto justo dentro de la misma tierra emergida, cuya forma es semejante a la “isla de los Dioses” de los más antiguos mapas egipcios de las sagradas tierras e Islas de las Ofrendas, Felicidad y Fortuna (Hetep), se hallan actualmente a una profundidad tal, que de ser realmente pirámides (o cualquier otro tipo de estructura similar construida por seres humanos) habría que datarlas en una antigüedad muy anterior a las pirámides de Guiza. De hecho serían las pirámides más antiguas.

En caso de que se confirme su origen antrópico, habrá solo dos manera de considerar la evidencia: a) aceptar la remota antigüedad que tendrían, que no podría ser mayor a unos 18.000 años, de acuerdo a la profundidad a la que se hallan y asumiendo que hubo un hundimiento de la gran masa de tierra donde se encuentran de como mínimo unos cien metros. No obstante, el hundimiento de la isla o tierra insular donde se habrían erigido, pudo haber sido mucho mayor, de modo que las pirámides pudieron haber sido edificadas en tiempos del Neolítico o el Calcolitico, coincidiendo así con pocos siglos de diferencia las construidas en Egipto entre la III y IV dinastías, y haberse hundido la isla entonces más de cien o doscientos metros. b) aceptar que todos los geólogos del mundo (pues todos coinciden) se han equivocado con respecto a los diferentes niveles del mar a lo largo del tiempo. Aceptar un error de tal envergadura, obviamente implicaría una diferencia descomunal de muchos miles de años, de modo tal que lugares que siempre se creyeron situado bajo el mar desde los inicios mismos de los océanos, realmente llegaron a formar parte de tierras emergidas y hasta tiempos tan relativamente recientes como el Neolítico o el Calcolítico.

Como quiera que sea, de comprobarse el origen artificial de estas estructuras identificadas por el atlantólogo y epigrafista hispanocubano, que tienen base cuadrangular y lados inclinados como las pirámides de Guiza, estaríamos, sin duda, ante el mayor descubrimiento de la Historia.

A finales de verano se estrenará un nuevo documental de National Geographic sobre la Atlántida, donde algunos de los descubrimientos e hipótesis de Georgeos Díaz-Montexano tendrán un protagonismo importante.

Fuente: http://atlantisais.org/sais/index.php/2-uncategorised/2-descubierta-la-isla-atlantis-descubrimientos-recientes-de-geologia-marina

Referencias:

* – https://georgeosdiazmontexano.wordpress.com/2013/09/06/el-origen-egipcio-del-nombre-de-espana-nueva-teoria/

– https://georgeosdiazmontexano.wordpress.com/2013/09/13/georgeos-diiaz-la-isla-resplandeciente-del-trono-acuatico-la-isla-atlantis-en-los-textos-egipcios/

– https://georgeosdiazmontexano.wordpress.com/2013/06/13/la-isla-atlantis-y-el-origen-egipcio-del-nombre-de-espana/

LIBROS SOBRE LA ATLÁNTIDA, TARTESSOS Y EGIPTO DE GEORGEOS DÍAZ-MONTEXANO.


LA ATLANTIDA HISTORICA. EL ESTUDIO DE LAS FUENTES PRIMARIAS GRIEGAS, ROMANAS, EGIPCIAS, FENICIAS, ASIRIO-BABILONICAS...


Todos sus libros publicados hasta la fecha

Libros de Georgeos Díaz-Montexano

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HUELVAHOY.COM : Entrevista al escritor, atlantólogo y epigrafista, Georgeos Díaz-Montexano


Metrópolis de Atlantis, según descripción en el Critias de Platón. Pintura de Monik Perz.

NOTA: Podéis descargar esta misma entrevista con todas las fotos originales (que no son las que finalmente han sido publicadas en el diario) en el siguiente PDF: https://georgeosdiazmontexano.files.wordpress.com/2015/10/entrevista-atlantida-georgeos-diaz-montexano-huelva-hoy.pdf

HUELVAHOY.COM

Entrevista al escritor, atlantólogo y epigrafista, Georgeos Díaz-Montexano

[Nota: Como puede apreciarse, las fotos publicadas en el diario HUELVAHOY.COM en el artículo de hoy (http://www.huelvahoy.com/noticias/las-principales-edificaciones-de-la-atlantida-estarian-sepultadas-cerca-de-las-costas-de-huelva-segun-el-experto-georgeos-diaz-montexano/) no son las que se enviaron junto con la entrevista]

HuelvaHoy: ¿Qué fue la Atlántida?

Como he venido demostrando en mis más de veinte años dedicados a la investigación de la atlantología histórico-científica, la Atlántida fue descrita siempre como una isla en el Atlántico donde floreció una cultura con un nivel de desarrollo similar a los de la época Calcolítica o el Bronce pleno. Jamás fue descrita como una super-civilización con super-poderes tecnológicos de ninguna clase como lamentablemente muchos aún creen por tanta literatura de ficción histórica que ha venido inundando los medios desde finales del siglo XIX. Como tampoco es cierto que fuera un gran continente (siempre fue descrita como una isla) ni que desapareciera hace casi 12.000 años, pues eso no es lo que se dice en las fuentes primarias cuando las lees directamente desde los manuscritos y códices escritos en griego. La fecha de 9.000 años antes de la conversación de Solón con los sacerdotes egipcios (que equivale a unos 11.580/70 años), no se da para el final de la Atlántida, o sea, para su destrucción, sino para el comienzo de la historia que se está narrando, la fecha de cuando los dioses se repartieron el mundo (tras la Titanomaquia) y entonces el Ática le correspondió a la diosa Atenea y a Hefesto y la isla Atlantis al dios Poseidón. Pero después se explica cómo fue que generaciones tras generaciones, con el paso de mucho tiempo, los atlantes fueron evolucionando y creciendo como imperio, hasta que en los tiempos finales decidieron invadir a otras naciones y hallándose los atlánticos en plenas guerras de conquistas en el interior del Mediterráneo, es cuando entonces acontece el gran cataclismo sísmico-tsunámico que destruyó su civilización y provocó el hundimiento de la isla. Cataclismo que es fijado por los mismos sacerdotes egipcios (Critias 111-112) como el que sucedió justo antes de los tiempos de Deucalión. El cataclismo anterior al Deucalión es el mismo que los griegos conocieron en sus leyendas como acontecido en tiempos de Ogygos u Ogiges, el cual fue datado por los antiguos griegos y primeros exégetas bíblicos hacia e 2700 o el 2500 AC. La misma época en la que se ha registrado un paleotsunami en los alrededores de las costas de Huelva y Cádiz. Esto sucede, repito, mucho tiempo después, muchas generaciones después del origen de la Atlántida, origen que fue fijado en el 9.000 antes de los tiempos de Solón. Por consiguiente, la Atlántida desapareció en tiempos más recientes, ya en plena Edad del Bronce o durante el Calcolítico, como muy temprano.

HuelvaHoy: ¿Dónde podrían encontrarse sus restos?

Según todas las fuentes primarias escritas conservadas, la Atlántida tuvo su asiento en una isla que se hallaba situada exactamente delante de Gibraltar, pero en el Atlántico, aproximadamente en ese espacio del Atlántico que se extiende entre Iberia, Marruecos, Madeira y Canarias. Tendría su comienzo (es decir, su extremidad más oriental hacia el nordeste de la isla) en algún punto muy cercano a las costas de Cádiz, Huelva y el noroeste de Marruecos, pero su tamaño sería como mínimo similar al de la mitad de toda Iberia, de acuerdo a los datos y dimensiones aportados en el relato sobre el Atlántico que Platón redacta según los apuntes de su tío-pentabuelo Solón, y de acuerdo a los mapas más antiguos que he logrado descubrir donde ya se representaría la isla, justo delante del estrecho. Mapas que se remontan a más de cuatro mil años y que fueron hallados en Egipto, la mayoría, y otros en Cartago, pero de la Antigüedad Tardía, y al menos uno de la Edad del Bronce grabado sobre piedra y hallado en pleno territorio de Tartessos, al norte de Huelva misma. Por tanto, tal como sugieren las centenas de pruebas indiciarias -y no pocas evidencias concretas- que he logrado reunir durante las últimas dos décadas, de haber realmente existido la Atlántida, sus restos, o sea, las ruinas de sus principales edificaciones, deberían hallarse bajo el mar, en algún punto de esa área atlántica que rodea las costas de Huelva, Cádiz, Madeira, Marruecos y Canarias. Pero la metrópolis, o sea, su capital circular concéntrica, con sus principales edificaciones y templos, podría hallarse algo más cercana a las costas de Huelva, Cádiz y Marruecos.

Ahora bien, lo que sí es de mero sentido común (además de que se explica en el mismo Timeo y Critias de Platón), es que si la Atlántida realmente existió (como civilización o cultura avanzada), tiene que haber dejado ciudades importantes en las regiones más cercanas, o sea, en varios puntos de Andalucía y Portugal, especialmente en las zonas más cercanas a las costas atlánticas como Cádiz y Huelva, y muy probablemente también en algunos puntos de la vecina Marruecos. Estas ciudades seguramente imitarían el patrón principal de la metrópolis que es descrito como de varios fosos circulares que se inundaban con agua y alternándose con anillos de tierra o espacios inter-fosos, rodeaban una pequeña isla donde se hallaría la acrópolis o zona principal con la viviendas, templos o edificios de mayor relevancia social. Este esquema o patrón urbanístico se descubrió en Jaén, en Marroquíes Bajos, y de hecho fui el primero en percatarse de ello, a principios de este siglo, pero después lo hallé también en otras antiguas ciudades del Calcolítico y del Bronce de Andalucía y del Algarve, entre otros puntos del interior de la península ibérica.

También fui el primero en percatarse de la existencia de vasijas de cerámica turdetanas e ibéricas donde se representaba el mismo diseño a patrón, “sui generis”, de varios anillos circulares rodeando un punto central del que sale un canal que se extiende hasta el exterior de los mismos anillos, y que exactamente es el mismo esquema de la planta urbanística de la metrópolis de Atlantis, como el que se puede ver en cualquier enciclopedia o libro sobre la Atlántida, y el mismo esquema o símbolo lo hallé también por millares en petroglifos de la península ibérica y de algunos otros lugares del Atlántico europeo y africano.

HuelvaHoy: Un investigador de Sanlúcar de Barrameda cree haber encontrado evidencias de dicha ciudad frente a Doñana. ¿Qué puede decirnos al respecto?

Aunque me gustaría que se solucionara de una vez el enigma de la Atlántida (tanto sí realmente existió como si no), lamentablemente el Sr. Cuevas no ha descubierto aún ninguna Atlántida. Si hay algo en esa área lo más probable es que sean restos tartésicos, turdetanos, o como muy antiguos del Bronce o del Calcolítico. Todas las fuentes antiguas (empezando por Platón) la ubican en una isla en el Atlántico, delante de Gibraltar, aunque no muy lejos de las costas de Huelva, Cádiz y Marruecos. En cualquier caso, la isla estaba en el Atlántico y se hundió. Esto está mas que claro en el texto de Platón. Y es exactamente lo mismo que se constata en todas las fuentes antiguas (incluso ajenas o independientes de Platón) que de algún modo se refirieron a la misma isla atlántica.

Sobre la cuestión de los posibles hallazgos de D. Manuel Cuevas en la Algaida, puedo decir, además, que conozco bastante bien todo lo relacionado con la Algaida. Yo mismo investigué durante algunos años (a principios de la década del 2000) la Algaida de punta a cabo, y lo único que allí se puede ver (al menos hasta que se excave bien toda esa pequeña península), son restos que como mucho remontan a época tartésica o turdetana. Nada que se pueda relacionar (con verdadero fundamento y rigor) con la Atlántida descrita en las fuentes primarias y secundarias de la antigüedad.

Lo poco que se conoce sobre esta área son restos de edificaciones de época turdetana, y quizás tartésica. Incluso las imágenes publicadas hasta la fecha las conozco bien y son del mismo tipo de estructuras y épocas prerromanas, y algunas (confundidas por el autor como posibles templos) no son más que la planta de los restos de varios dólmenes de galería como los que se hallan en Huelva y no muy lejos en Valencina, por ejemplo.

Sinceramente, yo sería la primera persona en alegrarse de que realmente se hallara algún día algo en la Algaida que se pudiera realmente relacionar con lo que sabemos de la Atlántida de acuerdo a las fuentes primarias escritas que se conservan, pero, lamentablemente, de momento no hay nada que realmente se pueda relacionar de modo convincente con la isla Atlantis, tal como ligeramente se ha afirmado en algunas noticias sobre estos mismos supuestos hallazgos del citado empresario sanluqueño.

De modo que de haber realmente algo, repito, lo mas probable es que sea Turdetano o Tartésico, especialmente por la propia antigüedad geológica bien conocida de esa pequeña península.

HuelvaHoy: ¿Cuánto tiempo lleva investigando sobre la Atlántida?

Mi interés comenzó realmente hacia los 14 años, pero fue de modo intermitente (algunos artículos y conferencias en Cuba) hasta que en la primavera de 1994, ya en España, decidí comenzar un proyecto de investigación sobre la Atlántida, y desde entonces, hasta hoy, ya ha sido de manera intensa y continua, sin apenas descanso, publicando de modo gratuito centenares de artículos, impartiendo conferencias en varias asociaciones, instituciones y universidades (Complutense y Universidad de Barcelona), y concediendo múltiples entrevistas radiales y algunas televisivas en programas educativos de menor audiencia, por supuesto. Durante todo este tiempo también he publicado más de una treintena de libros, algunos muy densos y voluminosos, dirigidos a un público más especializado o académico, y otros más breves, como resúmenes de los anteriores, dirigido a un publico más general y menos especializado. Bastaría con escribir mi nombre en Amazon y se podrá ver un listado con la mayoría de los libros que llevo publicados hasta la fecha. También puede el culto lector visitar http://www.AtlantidaHistorica.com y usar el buscador interno o simplemente el directorio de archivos. Hay mucho material publicado.

HuelvaHoy: ¿Se confirmará algún día la ubicación exacta de aquella ciudad?

Creo firmemente que algún día se llegará a confirmar si realmente existió, o si fue solo una invención de los sacerdotes egipcios que trasmitieron la narración como historia verdadera (no como un mito) a Solón, la misma que después su sobrino-pentanieto Platón utilizó como fuente para la redacción del diálogo Critias o el Atlántico.

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HuelvaHoy: una breve biografía.

Georgeos Díaz-Montexano estudió Arqueología y Antropología entre finales de los 80 y principios de los 90 a través de cursos de formación especializada de la SEC, sociedad científica de estudios de espeleología, arqueología y antropología, adscrita a la Academia de Ciencias de Cuba. En septiembre de 1992, tal como consta en certificado, The Epigraphic Society, sociedad científica radicada en EE.UU, fundada por varios doctores y profesores de Harvard University y de otras instituciones de renombre, decidió concederle un reconocimiento honorífico como «Member Accepted» por sus descubrimientos e investigaciones de inscripciones prehistóricas, siendo entonces Presidente el Dr. Norman Totten y Presidente Emeritus el Dr. Barry Fell. En 1994 se trasladó a España. Un año después fundó la revista “Arqueología y Enigmas de la Historia”, a la que le siguieron: “Arqueología Sin Fronteras”, “ArqueoHistoria”, “Canaán: revista de Arqueología Bíblica”, y las dos primeras revistas de egiptología en castellano de distribución en kioscos y librerías de España y América, “La Esfinge. Revista de Egiptología” y “Osiris. Revista de Egiptología”. A estas revistas también se une el hecho de que entre 1995 y 1998 fue autor y editor del primer curso que se distribuyó de modo seriado, por fascículos, para aprender a leer jeroglíficos egipcios en lengua castellana. Actualmente continua su labor como director de la “Revista ArqueoHistoria”, fundada en 1997, y hasta la fecha tiene publicado ya más de una treintena de libros sobre Atlantología Histórico-Científica, Tartessos y el Antiguo Egipto, y el Origen de la Escritura en Iberia, desde tiempos paleolíticos, entre otras temáticas relacionadas con la Historia Antigua.

Pero si existe un matiz que llame la atención de Georgeos Díaz-Montexano es que desde hace más de veinte años está dedicado a investigar el mito o leyenda de la Atlántida a través de las fuentes históricas, especialmente desde antiguos códices, papiros y manuscritos escritos en griego, latín, árabe y egipcio, sin olvidar los textos del Timeo y el Critias de Platón, pero a través de la tradición manuscrita de los mismos, es decir, estudiando directamente todos los códices y manuscritos escritos en griego que se conservan sobre estos dos célebres diálogos de Platón.

FOTOS: Las podéis ver en esta misma entrevista en al versión PDF: https://georgeosdiazmontexano.files.wordpress.com/2015/10/entrevista-atlantida-georgeos-diaz-montexano-huelva-hoy.pdf

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Reconstrucción de la metrópolis de Atlantis, según descripción de Platón en el Critias, por la premiada artista visual argentina, Monik Perz, 2009 (www.MonikPerz.com.ar), para la serie de Atlantología Histórico-Científica de Georgeos Díaz-Montexano.

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NOTA: Podéis descargar esta misma entrevista con todas las fotos originales (que no son las que finalmente han sido publicadas en el diario) en el siguiente PDF: https://georgeosdiazmontexano.files.wordpress.com/2015/10/entrevista-atlantida-georgeos-diaz-montexano-huelva-hoy.pdf

Video-Conferencias sobre la Atlántida Histórico-Científica de Georgeos Día-Montexano en 28 capítulos: https://youtu.be/LEDI2PKzk9U 

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(Versión íntegra del artículo con imágenes y video) ¿LA ATLÁNTIDA EN UN MAPA RUPESTRE TARTÉSICO Y EN PAPIROS EGIPCIOS DE HACE CUATRO MIL AÑOS?


Un escritor especializado en atlantología histórica cree haber descubierto evidencias cartográficas egipcias y tartésicas con posible representación de la isla Atlantis

Fuente: Mari Paz Díaz, Huelva Buenas Noticias.

Georgeos Díaz-Montexano
Georgeos Díaz-Montexano ha escrito una treintena de publicaciones sobre esta civilización. Estudios donde se pone de manifiesto que existen posibles evidencias submarinas de esta cultura en las costas de Cádiz y Huelva, además de haber encontrado relación entre la leyenda sobre la Atlántida y el río Tinto.

«Ya hace más de quince años que tuve el privilegio de conocer a Georgeos Díaz-Montexano gracias a una conferencia que realizó en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Barcelona en la que nos deleitó a todos con la exposición de sus teorías sobre la Atlántida. A partir de ese momento no sólo he seguido sus incansables y eruditas investigaciones, sino que estoy en deuda con él pues constituye todo un modelo de investigación seria y disciplinada, unida a un celo didáctico en la exposición que hace de sus escritos toda una exquisitez» – Dr. Antonio Morillas, profesor en la Escola Augusta, y presidente de AGON. Grupo de Estudios Filosóficos.

El mito de la Atlántida sigue generando interés, especialmente a raíz de la aparición de nuevos estudios que revelan que la enigmática civilización podría haberse hallado cercana a tierras onubenses.

En esta ocasión, Huelva Buenas Noticias se acerca a los estudios realizados por Georgeos Díaz-Montexano, un investigador nacido en Cuba, aunque de padres y ancestros españoles, que ha dedicado su vida a indagar sobre la legendaria Atlántida.

Díaz-Montexano estudió Arqueología y Antropología entre finales de los 80 y principios de los 90 a través de cursos de formación especializada de la SEC, sociedad científica de estudios de espeleología, arqueología y antropología, adscrita a la Academia de Ciencias de Cuba. En septiembre de 1992, tal como consta en el certificado, The Epigraphic Society, sociedad científica radicada en EE.UU -fundada por varios doctores y profesores de Harvard University y otras instituciones de renombre- decidió concederle un reconocimiento honorífico como «Member Accepted» por sus descubrimientos e investigaciones de inscripciones prehistóricas, siendo entonces presidente el Dr. Norman Totten y Presidente Emeritus el Dr. Barry Fell.

En 1994 se trasladó a España. Un año después fundó la revista “Arqueología y Enigmas de la Historia”, a la que le siguieron “Arqueología Sin Fronteras”, “ArqueoHistoria”, “Canaán: revista de Arqueología Bíblica”, y la primera revista de egiptología en castellano de distribución en kioscos y librerías de España y América llamada “La Esfinge. Revista de Egiptología”, además de fundar “Osiris. Revista de Egiptología”. A estas revistas también se une el hecho de que entre 1995 y 1998 fue autor y editor del primer curso que se distribuyó de modo seriado por fascículos para aprender a leer jeroglíficos egipcios en lengua castellana.

Pero si existe un matiz que llame la atención de Georgeos Díaz-Montexano es que desde hace más de veinte años está dedicado a investigar el mito o leyenda de la Atlántida a través de las fuentes históricas, especialmente desde antiguos códices, papiros y manuscritos escritos en griego, latín, árabe y egipcio, sin olvidar los textos del Timeo y el Critias de Platón, pero a través de la tradición manuscrita de los mismos, es decir, estudiando directamente todos los códices y manuscritos escritos en griego que se conservan sobre estos dos célebres diálogos de Platón. «Mi gran pasión es pues el estudio del origen de las antiguas civilizaciones, la evolución del lenguaje, los mitos y la filosofía», según apunta este investigador. Y, en este sentido, puntualiza que «mi principal logro es haber sido el primer investigador en hacer un estudio paleográfico y lexicológico de la historia de la Atlántida sobre las fuentes primarias escritas en griego, latín, egipcio, fenicio, árabe, asirio-babilónico y sánscrito, entre otras».

El origen de su fascinación por la Atlántida surge a los 14 años de edad. Entonces descubrió a Platón, quien le introdujo en esta «civilización desaparecida, siempre envuelta en ese halo de misterio, entre leyenda y realidad».

Metrópolis de Atlantis, según descripción en el Critias de Platón. Pintura de Monik Perz.
Metrópolis de Atlantis, según descripción en el Critias de Platón. Pintura de Monik Perz.

Es más, en un principio, este español de adopción asegura que se encontraba entre los escépticos que creían la versión de que la Atlántida no existió, sino que fue un mito inventado por Platón para justificar sus ideas político-filosóficas, pues «algunos detalles que leía en el Timeo y el Critias no hacían más que convencerme de ello, pues una Atlántida tan desarrollada como una gran civilización del Bronce y que se hundió bajo el mar nada menos que unos 9.000 años antes de la visita de Solón a Sais, o sea, hace casi unos 12.000 años, cuando la mayoría de los seres humanos se hallaban aún en la Edad de Piedra, me ofrecía muy poca credibilidad», afirma Georgeos, «menos aún, que tan avanzada civilización -para esos tiempos- hubiera estado en el medio del Océano Atlántico en una gigantesca isla tan grande como un mega-continente y lejos del entorno del Mediterráneo, donde sabemos que mucho tiempo después florecieron las primeras grandes civilizaciones de la Antigüedad».

Sin embargo, su percepción cambió un día cuando descubrió casi por casualidad, mientras investigaba otro tema de filología clásica, una copia de unos viejos códices del Timeo y el Critias de Platón en griego bizantino, donde pudo constatar que las traducciones realizadas del texto tenían “incongruencias”, con algunos errores “muy graves”. Fue en aquellos errores donde encontró la clave, ya que hasta entonces las traducciones presentaban “una Atlántida imposible” que venían a refrendar la tesis oficial o académica, que asegura que se trata de un mito. Por este motivo, a partir de este descubrimiento «me dediqué de lleno –con el tiempo ya en cuerpo y alma- a la investigación de la Atlántida».

Sus estudios, además, los ha llevado a cabo desde una perspectiva novedosa, nunca antes realizada por ningún otro atlantólogo, el estudio de la tradición manuscrita de los textos del Timeo y el Critias de Platón (papiros, códices y manuscritos escritos en griego, latín y árabe) conservada desde la antigüedad tardía hasta la Edad Media. Es decir, no sólo utilizando las fuentes primarias de tradición platónica, sino también estudios de otros autores anteriores y posteriores.

Una de las principales conclusiones del estudio de tales fuentes primarias es que tanto el enorme tamaño de la Atlántida, el hallarse en medio del Océano, como el haberse hundido hace casi 12000 años, no eran más que errores de interpretación o traducción. Al leer directamente los códices y manuscritos, «la Atlántida como una verdadera civilización histórica comenzó a ser ya cada vez más creíble», explica este investigador. Hasta el momento, Georgeos Díaz-Montexano lleva publicado una treintena de libros sobre el tema, tanto impresos como en formato Kindle de Amazon.

Sus investigaciones miran de una forma novedosa los textos del Timeo y el Critias de Platón. Dibujo: Monik Perz.
Sus investigaciones miran de una forma novedosa los textos del Timeo y el Critias de Platón. Dibujo: Monik Perz.

Tras todas estas publicaciones e investigaciones paleográficas y lexicológicas, Georgeos asegura que no está en condiciones de poder afirmar, desde el punto de vista arqueológico, que la Atlántida haya existido, si bien «la mayoría de los antiguos autores, tanto griegos, romanos, egipcios y árabes, aseguran que sí existió».

Su teoría es que, en caso de haber existido, sería una isla con una ciudad concéntrica circular que estaría situada en el Atlántico, ante la boca del estrecho de las Columnas de Hércules (Gibraltar) y próxima a Gadeira (Gades o Cádiz), entre Iberia, Marruecos y las islas Madeira. Por ello, su ubicación no sería exactamente en terrenos de la actual provincia de Huelva, pero restos de la región norte de la isla se hallarían cerca, aunque debajo del mar.

Esta teoría ya la defendía desde 1994, como se puede constatar en varios artículos publicados en las revistas ‘Arqueología y Enigmas de la Historia’ y ‘Arqueología Sin Fronteras’, y en un monográfico de Arte Rupestre Mundial de 1996, y en una entrevista radial de 1995 realizada por el periodista Miguel Blanco. Años después, el filólogo vallisoletano, Jorge María Ribero-Meneses Lázaro-Cano (Valladolid, 1945) se puso en contacto con Georgeos Díaz-Montexano justo tras haber conocido de sus publicaciones en tales revistas. Gentilmente, Ribero-Meneses Lázaro-Cano se ofreció para colaborar, y así surgió un monográfico escrito casi por completo por el filólogo vallisoletano y dedicado a Iberia como cuna de la humanidad.

Las ideas de Ribero-Meneses sobre que la Atlántida era en realidad toda Iberia calaron en Díaz-Montexano, quien empezó a decantarse por esta hipótesis, especialmente al comprobar cómo dicha hipótesis en realidad era ya bastante antigua y había sido defendida por el célebre cronista español José Pellicer de Ossau Salas y Tovar en 1673 en su “Aparato a la Monarquía de las Españas”, donde dedicó un extenso comentario para proponer dicha hipótesis de que la Atlántida era toda la península ibérica. Así, en un monográfico publicado en el 2000, Díaz-Montexano reconoció su inclinación hacia esta hipótesis y el papel que había jugado en tal orientación el mismo Ribero-Meneses, pero poco después, en cuanto logró acceder a mayor cantidad de manuscritos y códices antiguos del Timeo y el Critias, y de los restantes autores que se refirieron a la Atlántida, entre otras fuentes primarias epigráficas y cartográficas, no le quedó más remedio que retomar la hipótesis original que defendía desde 1994, que la Atlántida era una isla situada justo delante del estrecho, en el espacio que se extiende entre Iberia, Marruecos, Madeira y Canarias, pero muy próxima -por su parte nordeste– a las costas de Huelva y Cádiz.

También Ribero-Meneses cambió su idea sobre la hipótesis de Pellicer de Ossau Salas y más tarde terminó convenciéndose de que la isla Atlantis era en realidad una montaña submarina conocida como el Cachucho de 4500 metros de altitud situada frente a las costas de Asturias y cuya cima se halla entre los 600 y 450 metros de profundidad. Así, mientras el atlantólogo hispanocubano piensa que podrían hallarse parte de sus restos bajo las aguas cercanas a las costas de Cádiz y Huelva, el filólogo vallisoletano cree que la isla Atlántida se halla bajo las aguas de las costas asturianas sobre la cima del citado monte submarino del Cachucho. Un análisis sobre las hipótesis de ambos autores puede verse en el artículo: «Comparativa de las teorías sobre la Atlántida de dos atlantólogos hispanos: Jorge María Ribero-Meneses Lázaro y Georgeos Díaz-Montexano»

Según Georgeos Díaz-Montexano, es mejor hablar «de Atlantes o pueblos Atlánticos como poblaciones generacionales, cronológicamente situadas entre los algarvio-onubenses del Neolítico y los tartessios del Bronce». Estas aportaciones fueron presentadas por este autor en el verano de 2003 en la UNESCO, después de posibles hallazgos arqueológicos realizados de manera casual por buzos y pescadores en aguas cercanas a Huelva y Cádiz, que fueron ratificados por expertos a nivel internacional en arqueología subacuática o submarina, como son los doctores Cemal Pulak y George F. Bass, quienes «no pudieron determinar a qué civilización pertenecían, pero sí expresaron su conformidad con nosotros en que no eran meras rocas naturales o formaciones geológicas, sino auténticos sillares construidos artificialmente por el hombre, así como monolitos en forma de columnas».

«La cuestión es que no basta con hallar posibles evidencias arqueológicas, hay que conseguir algo que es mucho más difícil: convencer a la comunidad científica internacional de que lo que ha sido descubierto puede ser interpretado como posibles restos de la Atlántida», explica.

En el reciente documental de National Geographic presentado por el judíoamericano Dr. Richard Freund, los doctores Claudio Lozano y Juan Antonio Morales de la Universidad de Huelva intentaron hallar evidencias a partir de su informe para la UNESCO de 2003, «aunque dieron con unas formaciones que no se corresponden con las de nuestro informe», aclara Georgeos.

Símbolo idéntico al esquema urbanístico de la metrópolis circular concéntrica de Atlantis en una vasija de cerámica de finales de la Edad del Bronce y principios del Hierro hallada en Jaén, no muy lejos de la ciudad (macro-aldea) circular concéntrica descubierta en la parte norte de la ciudad, en el barrio de Marroquíes Bajos. Georgeos Díaz fue el primero en descubrir -hace quince años- la similitud del patrón o diseño de la planta urbanística de dicha ciudad con el descrito para la metrópolis o capital de la Atlántida. El mismo patrón cuyo esquema simplificado vemos en esta vasija tartessio-turdetana hallada en Jaén y en otras halladas en el Carambolo, Sevilla, y otros puntos de la península, también identificadas como posible símbolo atlante por Díaz-Montexano. Un posible recuerdo de la misma ciudad concéntrica de Marroquíes Bajos, y esta, a su vez, quizás una de las ciudades más importantes de los enigmáticos pueblos atlánticos en el interior de Andalucía.
Símbolo idéntico al esquema urbanístico de la metrópolis circular concéntrica de Atlantis en una vasija de cerámica de finales de la Edad del Bronce y principios del Hierro hallada en Jaén, no muy lejos de la ciudad (macro-aldea) circular concéntrica descubierta en la parte norte de la ciudad, en el barrio de Marroquíes Bajos. Georgeos Díaz fue el primero en descubrir -hace quince años- la similitud del patrón o diseño de la planta urbanística de dicha ciudad con el descrito para la metrópolis o capital de la Atlántida. El mismo patrón cuyo esquema simplificado vemos en esta vasija tartessio-turdetana hallada en Jaén y en otras halladas en el Carambolo, Sevilla, y otros puntos de la península, también identificadas como posible símbolo atlante por Díaz-Montexano. Un posible recuerdo de la misma ciudad concéntrica de Marroquíes Bajos, y esta, a su vez, quizás una de las ciudades más importantes de los enigmáticos pueblos atlánticos en el interior de Andalucía.

En el informe presentado a la UNESCO en 2003 por este investigador, basado en los análisis de varios geólogos y arqueólogos, algunos de los sillares o losas de piedra bien talladas llevan en su centro una especie de gran Tau o abertura en forma de T. Aún así, serían anclas de piedras muy atípicas y no conocidas hasta la fecha. También se hallaron monolitos en forma de columnas y menhires, restos de posibles muros de edificación, objetos de cobre y grandes piedras circulares semejantes a ruedas de molino, en profundidades que oscilan entre los -17 a -40 metros, lo que en principio descartaría cualquier asentamiento romano o de la Edad del Hierro. Es decir, los restos serían anteriores, como mínimo de finales de la Edad del Bronce, aunque puede que del Calcolítico.

Estas evidencias submarinas han sido halladas en varios puntos cercanos a las costas de Cádiz y Huelva, o sea, la misma área descrita por Platón como el comienzo de la isla Atlántida por delante de la boca de las Columnas de Hércules. A este respecto, según Georgeos, en antiguos textos egipcios escritos en mapas de entre 4000 y 3000 años donde se observa una isla delante de un estrecho o canal situado en el remoto Occidente (Amenti), en un «inmenso e infinito mar verde azulado de aguas frías», como reza en los mismos, en la parte que correspondería a las costas de Huelva, «a veces aparece un revelador texto donde se nombra a un río como el canal o río de la Plata o ‘La Brillante’, donde no existen peces de ningún tipo, y ni siquiera culebras o serpientes». Tal lugar podría ser el mismo río Tinto, que ya entonces estaría afectado por la extracción de minerales que impide la vida animal, al menos la visible.

El autor relaciona un río cercano a la Atlántida mencionado en mapas y textos egipcios con el río Tinto.
El autor relaciona un río cercano a la Atlántida mencionado en mapas y textos egipcios con el río Tinto.

En este sentido, Díaz-Montexano considera que también se han hallado evidencias claras de varios eventos catastróficos que combinaron terremotos y tsunamis sucedidos en distintas fechas y que encajan con el verdadero margen de tiempo establecido para el fin de Atlantis. En concreto, sobre la cronología de la civilización atlántica, este investigador explica que aunque sus orígenes podrían remontarse hasta hace unos 11.580 años, «su final catastrófico parece haber sucedido en una fecha más reciente, ya en la Edad del Bronce, entre el 2600 y el 1550 a. C., de acuerdo a los datos que claramente se ofrecen en el relato que Solón había traído de Egipto y que Platón usó para el Critias, y donde se puntualiza, en varias ocasiones, que el final catastrófico aconteció cuando ya habían pasado muchas generaciones, y mucho tiempo, desde la fundación de Atlantis, la cual sucedió 9000 años antes de la estancia de Solón en Egipto, fecha que ha sido erróneamente confundida con la del final de la civilización».

También se han hallado evidencias sobre la representación del símbolo circular concéntrico semejante al esquema o planta urbanística de la metrópolis de Atlantis en cerámicas, en estelas funerarias y en el arte rupestre, desde el Calcolítico hasta finales de la Edad del Bronce y principios del Hierro, y por casi toda Iberia. Al respecto, apunta Díaz-Montexano que «el caso más espectacular ha sido el descubrimiento reciente que hice de lo que considero una escena de la misma tradicióon sobre la Atlántida representada en roca, al aire libre, en un lugar del territorio de influencia de Tartessos, no muy lejos de Cancho Roano, donde vemos no sólo la ciudad de Atlantis con sus anillos concéntricos y barcos entrando en ella, sino también caballos y toros, los dos animales más emblemáticos y tributos del dios de los Atlantes, Poseidón». Al parecer, este mural podría datarse hacia el 1300 a. C. «a juzgar por algunos de los tipos de barcos con akroterión en forma de ánade, idénticos a los barcos de los ‘Pueblos del Mar’». El hallazgo fue realizado por arqueólogos funcionarios de Extremadura, pero el descubrimiento y la identificación de lo que se observa en tales grabados, en cuanto a que se trataría de un posible mapa rupestre de época tartésica en el que se representaría la península Ibérica, el Estrecho de Gibraltar, parte de Marruecos, y una gran isla delante del estrecho, que solo podría ser la misma de la tradición sobre la Atlántida, ha sido realizado y publicado por Georgeos Díaz-Montexano.

Interpretación y coloroeado del mapa rupestre hallado en Badajoz, en pleno territorio tartésico, no muy lejos de Cancho Roano, que ha sido datado hacia los siglos XIV o XIII a. C., por los tipos de barcos.
Interpretación y coloroeado del mapa rupestre hallado en Badajoz, en pleno territorio tartésico, no muy lejos de Cancho Roano, que ha sido datado hacia los siglos XIV o XIII a. C., por los tipos de barcos.

Detalles e interpretación del mapa rupestre hallado en Badajoz, no muy lejos de Cancho Roano, con isla delante de lo que sería el estrecho de Gibraltar, frente a Iberia y Marruecos, con un símbolo de la posible ciudad circular concéntrica de Atlantis, con canales y barcos navegando dentro. La foto de abajo está girada 90º a la derecha.
Detalles e interpretación del mapa rupestre hallado en Badajoz, no muy lejos de Cancho Roano, con isla delante de lo que sería el estrecho de Gibraltar, frente a Iberia y Marruecos, con un símbolo de la posible ciudad circular concéntrica de Atlantis, con canales y barcos navegando dentro. La foto de abajo está girada 90º a la derecha.

Con esta base, este investigador está pendiente de poder realizar una expedición en aguas marinas cercanas al Golfo de Cádiz con un equipo científico compuesto por arqueólogos, historiadores y geólogos y los debidos permisos oficiales, para buscar las posibles ruinas de una ciudad sumergida que podría pertenecer a la misma capital de Atlantis. Pero considera que es quizás «la tarea más difícil de todas», ante la abundancia de literatura pseudocientífica existente al respecto que ha contaminado la cuestión de la Atlántida con una muy mala imagen. «Así pues, el problema principal no sería en este caso la financiación, sino el poder reunir un equipo de expertos titulados como los que exige la ley de Patrimonio y la convención de la UNESCO que estén dispuestos a participar en tal expedición».

Georgeos Díaz-Montexano ha publicado dos voluminosos tomos con más de 1200 páginas que conforman un epítome que resume seis volúmenes de la serie de Atlantología Histórico-Científica, ilustrados por la premiada artista visual bonarense Monik Perz, y que pretende ser como una pequeña enciclopedia sobre la Atlántida desde un enfoque histórico-científico. «Siempre recomiendo al lector interesado en estas investigaciones estos dos libros donde se exponen muchos de estos descubrimientos e hipótesis, con casi medio centenar de nuevas evidencias, mapas antiguos y medievales donde se aprecia una isla de considerable tamaño situada justo delante de la boca atlántica de Gibraltar, rozando las costas de Huelva y Cádiz y ocupando todo el espacio del golfo y/o mar entre Iberia y Marruecos, tal y como describe Platón, pero se puede comenzar con mi libro más reciente en edición Kindle que se halla ahora en Amazon y es un buen compendio o selección de una treintena de libros que ya he publicado sobre la Atlántida», concluye Georgeos. Sus principales aportaciones, asegura, son «seguir el rastro de la historia de la Atlántida y hasta de la misma Tartessos a través de fuentes primarias egipcias, tanto escritas como cartográficas, entre otras antiguas fuentes epigráficas y petroglíficas».

Último libro de Georgeos Díaz-Montexano donde resume las evidencias más significativas que sobre la Atlántida ha venido publicando en una treintena de libros y cientos de artículos en los últimos viente años.
Último libro (solo en formato impreso) de Georgeos Díaz-Montexano donde resume las evidencias más significativas que sobre la Atlántida ha venido publicando en una treintena de libros y cientos de artículos en los últimos veinte años.

Sobre su obra intelectual comenta el Dr. César Guarde de la Universidad de Barcelona: «La obra intelectual de Georgeos Díaz-Montexano, Atlántida Histórico-Científica no brilla única y solitariamente por esta independencia de pensamiento, finura metodológica y defensa de la verdad, “sea cual sea y caiga quien caiga”, sino que transluce, ante todo, frescura y autoridad, dos características a menudo excluyentes. El lector interesado en leer qué nos dijeron exactamente Platón y otros autores en relación a la Atlántida y qué posibles evidencias de su existencia sobreviven hasta nuestros días, perdidas en textos y olvidadas en museos, no puede dejar pasar la ocasión de sumergirse entre sus deliciosas páginas. Descubrirá, embriagado por la ambrosía de sus palabras, que uno puede todavía amar la verdad sin dejar de amar a Platón.»

A lo que añade el Dr. Antonio Morillas que «Su metodología, su conocimiento de las lenguas clásicas y su delicado manejo de las fuentes se alejan de la grosería a la que por desgracia estamos más que acostumbrados en los ámbitos académicos actuales… Cualquiera que se inicie en la lectura de Atlántida Histórico-Científica no sólo encontrará las cualidades que acabamos de mencionar, sino todo un caudal de conocimiento y de belleza que le harán alejarse del mediocre presente y adentrarse en una época en la que, de la misma forma que la Atlántida, el saber era algo que se mostraba orgulloso a todo aquel con capacidad para apreciarlo.»

En definitiva, Georgeos Díaz-Montexano es todo un experto en este tema, por lo que agradece esta oportunidad para difundir sus estudios, que espera despierten el interés de la sociedad.

Video-Conferencias sobre la Atlántida Histórico-Científica de Georgeos Día-Montexano en 28 capítulos: https://youtu.be/LEDI2PKzk9U 

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